Cada una de estas empresas fabrica ventanas de madera. Todas tienen taller propio y llevan décadas en el oficio. Son el tipo de empresa que sostiene el tejido industrial de esta zona: pequeñas, técnicas, con el dueño al pie del cañón.
Las medí una a una, en Google y en ChatGPT. Pero el dato que me hizo replantear el informe entero no fue el suyo. Fue el de quien ocupaba su sitio.
El hallazgo, en una frase
En varias de las búsquedas más valiosas del sector, ninguno de los tres primeros resultados es un fabricante.
Son portales de presupuestos, directorios de reformas y tiendas online de material. Empresas que no fabrican una sola ventana.
Y el modelo de negocio de esos portales es exactamente ese: captar al comprador que busca “ventana de madera a medida”, y vendérselo después al fabricante como contacto comercial.
El fabricante tiene el producto. El portal tiene la visita. Y el portal le vende esa visita al fabricante.
Por qué ganan ellos y no el fabricante
Esto es lo que de verdad importa, y no tiene que ver con el presupuesto.
Un portal escribe lo que el comprador busca. Un fabricante escribe lo que fabrica. No es lo mismo.
Al mirar qué páginas ocupan las primeras posiciones, el patrón se repite:
- Responden preguntas, no describen productos. “Cuánto cuesta una ventana de madera”, “madera o PVC”, “cuánto tarda una ventana a medida”. Preguntas que el fabricante sabe responder mejor que nadie, y que nunca ha escrito.
- Hablan de precios. El fabricante evita el precio; el portal lo pone en el titular.
- Tienen una página por pregunta. El fabricante tiene una página de producto y poco más.
- Y actualizan. Una página de 2019 sin tocar pierde contra una revisada este año.
Ninguna de esas cuatro cosas cuesta dinero. Cuestan tiempo y decisión.
Lo que pasa cuando se cruza la provincia
En el ámbito provincial el sector está sano. El fabricante mejor posicionado alcanza el 47% de la visibilidad de su provincia: uno de cada dos resultados relevantes es suyo. Otro llega al 29%.
Al cambiar a ámbito nacional, la foto se da la vuelta:
- Dos de los cinco no aparecen en ninguna de las 25 búsquedas medidas.
- El líder provincial cae del 47% a poco más del 4%.
- Ninguno entra entre los tres primeros en ninguna búsqueda nacional.
El patrón se repite en las tres provincias. No es la peculiaridad de una empresa: es cómo está construido el sector. La visibilidad se detiene en el borde de la comarca, justo donde empiezan los portales.
En la IA pasa lo mismo, pero el terreno está vacío
Se hicieron cinco preguntas a un asistente de IA con acceso a internet, ancladas a la zona y a la especialidad de cada empresa. Preguntas de comprador real.
- Uno de los cinco no fue recomendado ni una sola vez. Ni al preguntar por su propio pueblo.
- Otro apareció dos veces de cinco, con un patrón raro: gana en su comarca, entra en el podio de toda Cataluña, y desaparece en su propia provincia.
- Los mejor posicionados en Google sí eran recomendados, y con descripciones detalladas.
La conclusión: la IA no inventa. Lee lo que hay escrito. Si un fabricante lleva décadas trabajando una madera concreta y en internet no hay ni una página que lo explique, para la IA ese conocimiento no existe.
Y un detalle que solo se ve midiendo varias veces: entre todas las respuestas aparecieron alrededor de veinte nombres distintos, y casi ninguno se repetía. Hoy nadie domina este terreno. No hay líder al que desbancar.
Qué hacer con esto si fabricas ventanas
Cuatro cosas concretas, por orden de esfuerzo:
- Escribe las cinco preguntas que más te hacen por teléfono. Una página por pregunta. Eso es exactamente lo que está posicionando el portal que te gana.
- Pon precios, aunque sean horquillas. Es lo que busca el comprador y lo que tu competencia sí publica.
- Revisa lo que ya tienes. Una página de hace cinco años sin tocar pierde contra una actualizada.
- Explica tu especialidad con nombre y apellidos. Si trabajas una madera concreta o un tipo de cierre, escríbelo. Hoy la IA no puede recomendarte por algo que no está escrito en ninguna parte.
Nada de esto es un rediseño de web. Es escribir lo que ya sabes.
Límites de este informe
Por honestidad, y porque importa para leerlo bien:
- La muestra es pequeña: cinco fabricantes. Es un vistazo a un nicho concreto, no una estadística nacional.
- Las mediciones son de junio a agosto de 2026. Esto cambia rápido, sobre todo en la parte de IA.
- Solo se midieron dos canales. No entran aquí ni publicidad, ni redes sociales, ni la calidad del producto.
- Las respuestas de la IA no son deterministas: la misma pregunta puede dar resultados distintos en días distintos. Por eso se registran patrones, no rankings.
- No se nombra ninguna empresa. Ni las analizadas ni los portales. Este informe habla de cómo funciona un mercado, no señala a nadie.
Cómo se hizo
- Búsqueda orgánica: 25 palabras clave por ámbito, medidas en dos ámbitos —la provincia de cada empresa y el conjunto de España—, con herramienta profesional de seguimiento de posiciones.
- IA conversacional: 5 preguntas por empresa, formuladas como las haría un comprador, ancladas a su zona y a su especialidad, sobre un asistente con acceso a internet.
- Competidores: se registró qué páginas ocupaban las tres primeras posiciones en cada búsqueda y de qué tipo de empresa eran.
- Todo lo medido es público y repetible. Cualquiera puede volver a hacerlo.