Servicios · Marketplaces

Vender donde ya están comprando

Llevo tu cuenta en Amazon y en los marketplaces donde tu comprador ya busca. No monto una tienda: gestiono tu sitio en la casa de otro, con sus reglas y su competencia dentro.

Amazon · ManoMano · Leroy Merlin · B2B industrial Cuéntame qué fabricas →
Puesto de mercado a pincel, con toldo y género en el mostrador

Hay dos tipos de marketplace, y casi nadie lo explica

Confundirlos es el error que más caro sale. No se gestionan igual, no se miden igual y no sirven al mismo fabricante.

Los de carrito. Amazon, ManoMano, Leroy Merlin. El cliente compra y paga ahí mismo. Van bien si fabricas producto estandarizado, enviable y que alguien busca por su nombre: herramienta, ferretería, consumible, equipamiento de taller.

Los de presupuesto. DirectIndustry, Europages, Kompass. Aquí no hay carrito: hay peticiones de oferta. Son los que sirven si fabricas maquinaria, componentes o trabajas bajo pedido.

Y para una máquina de 40.000 €, que no haya carrito no es un defecto. Esa venta necesita especificaciones, transporte, instalación y puesta en marcha. Lo que se gana ahí es la petición de presupuesto, no el pedido.

Lo primero que miro es en cuál de los dos encajas. Si te digo que subas tu maquinaria a Amazon, desconfía.

Qué hago con tu cuenta

Según dónde encajes, el trabajo es distinto:

Alta y configuración de la cuenta Catálogo y fichas de producto Registro de marca Precio y margen real Publicidad dentro de la plataforma Fichas en varios idiomas Respuesta a peticiones de presupuesto Reseñas y reputación

Si además quieres tu propia tienda, eso es otra cosa y te lo cuento en eCommerce. Y si vendes fuera, los marketplaces europeos son una vía de entrada: así trabajo la exportación.

Los cinco errores que veo siempre

Ninguno es de novato. Los comete gente que lleva años fabricando bien.

Subir el catálogo entero. Las 800 referencias. Sin mirar cuáles tienen demanda ni cuáles aguantan el margen. Después llega la factura de almacenamiento.

Confundir tu precio de fábrica con el precio final. Entre medias hay comisión, transporte, devoluciones y publicidad. En Amazon la comisión suele ir del 8% al 15%, más la cuota mensual. Un producto que dejaba margen en fábrica puede perder dinero ahí.

No calcular lo que cuesta una devolución voluminosa. Con producto grande, dos devoluciones se comen el beneficio de diez ventas.

Fichas de producto pobres. Una foto y el nombre. Sin medidas, sin compatibilidades, sin usos, sin documentación. El comprador profesional necesita justo eso para decidirse, y sin ello la ficha tampoco posiciona.

Pelear a precio contra tus propios distribuidores. Ellos ya llevan años ahí, con reseñas y con histórico. Entrar bajando el precio suele acabar mal para todos.

Y en los de presupuesto hay un sexto: confundir visibilidad con ventas. Ahí lo que decide es responder rápido, y en el idioma en que te han preguntado.

Cuándo te diré que no

Si vendes por proyecto, con visita técnica e instalación, Amazon no es tu sitio. Tampoco si tu producto es muy voluminoso y el transporte se come el margen, ni si compites con veinte vendedores que llevan años acumulando reseñas.

En esos casos hay otros caminos, y te los digo en la primera conversación. No cobro por montar algo que no va a funcionar.

He gestionado cuentas de Amazon Seller para un grupo del sector óptico, con apertura de canal y catálogo propio. Aquí está el resto.

¿Miramos si encaja?

Cuéntame qué fabricas y a quién le vendes. Te digo en qué tipo de marketplace encajas, cuáles descartaría y qué haría falta para empezar. Sin compromiso.

Hablamos →